Este domingo, estalló un nuevo conflicto diplomático entre el gobierno argentino y en este caso el español. En un acto de derechistas neo fascistas el presidente Javier Milei acusó a Begoña Gómez, esposa de su par de España, Pedro Sánchez, de ser «corrupta». Tras los dichos del libertario, el gobierno español llamó a consultas a la embajadora en Argentina y exigió que Milei pida disculpas por sus declaraciones.

Fuentes de la Casa Rosada aseguraron  que el Gobierno nacional no va a pedir disculpas por las palabras de Milei. «Ellos lo insultaron», agregó una de estas fuentes, en alusión a las declaraciones que hizo semanas atrás el ministro de Transporte del país europeo, Oscar Puente, quien aseguró que Milei había «ingerido sustancias» previo a una entrevista televisiva donde Milei se había mostrado un tanto alterado.

Hace algunas semanas, se conoció que un tribunal, impulsado por denuncias de la ultraderecha española, abriría una investigación contra Begoña Gómez, a quienes acusaron por los cargos de tráfico de influencias y corrupción. Esta denuncia motivó que Pedro Sánchez pusiera en duda su continuidad al frente del Gobierno, aunque finalmente decidió quedarse. Las denuncias, sin definiciones de la Justicia, bastaron para que Milei calificara a la esposa del presidente español como «corrupta» este domingo. Incluso, Milei no aprovechó su viaje a España para reunirse con el Presidente o con el Rey; solamente participó de un acto partidario, presentó su nuevo libro y mantuvo un encuentro con empresarios en un viaje pagado por el estado nacional.